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“Cada uno de nosotros es un diamante en bruto único y distinto a los demás,
al cual la talla de la vida nos va arrancando trozos de nuestro propio ser hasta
sacar lo más bello y brillante de nosotros.”


Los diamantes constituyen algunas joyas de Mikora, por lo tanto, he creado este apartado que te ayudará a tener todos los conocimientos necesarios para poder escoger el diamante ideal para tu joya.

El diamante es la piedra preciosa que tiene el brillo más intenso. Además, es el mineral más duro conocido hasta el momento y solo puede ser dañado por otro diamante. 

Para clasificar y valorar un diamante con la máxima precisión posible, se tienen en cuenta cuatro criterios de calidad mundialmente conocidos como las 4 C’s: Carat (peso), Cut (talla o corte), Clarity (pureza) y Color (color). Estos criterios nos permiten elaborar un “carné de identidad” único para cada diamante, pues no existen dos diamantes cuyas 4 C’s sean exactamente iguales.

CARAT (PESO)


El “Carat” es la unidad de medida de los diamantes. El peso de un diamante se expresa en quilates (un quilate = 0,2 gramos). Un quilate se divide en 100 puntos, y su abreviación es “ct”. Por lo general, el peso de las piedras de más de un quilate de peso, se expresa en quilates, pero cuando se trata de piedras de menos de un quilate, se suele expresar el peso en puntos.

Por ejemplo: cuando se trata de un diamante de 1.76 ct se dice: “un quilate setenta y seis”, mientras que una piedra de 0.35 ct se designa por “treinta y cinco puntos”.

REGLAS DE REDONDEO SEGÚN EL IDC (Consejo Internacional del Diamante)

El peso de un diamante se expresa con al menos dos decimales (1.24 ct). Eso significa que el tercero se redondea hacia abajo siempre que sea menor de 9. Cuando el tercer decimal es 9, se redondea el peso hacia arriba.

Por ejemplo: 1.245 resulta ser 1.24 ct, mientras que 1.249 resulta ser 1.25 ct.

RELACIÓN ENTRE QUILATE Y EL VALOR DE LOS DIAMANTES

También resulta interesante saber que un diamante de por ejemplo 0.80 ct cuesta más que dos de 0.40 ct. Un diamante de mayor tamaño es más escaso – y por lo tanto de mayor valor – que varias pequeñas gemas con un peso total equivalente.

CUT (TALLA)


El “Cut” del diamante es el proceso que se utiliza para convertir el cristal bruto en un diamante tallado listo para ser engastado en una joya. La talla brillante redondo, con sus 57 facetas, se considera la talla ideal y la más vendida en joyería. Con esta talla se consigue la mayor cantidad posible de brillo (luz reflejada) y de fuego del diamante (descomposición de la luz blanca en los distintos colores del espectro).

Además, existen diferentes tipos de tallado, sumados a la talla brillante, que se denominan fantasía: princesa, radiante, marquesa, esmeralda, corazón, pera y oval.

La talla es el criterio de calidad más importante del diamante, pues nos permite revelar su brillo y su fuego. La calidad de la talla depende del “savoir faire” humano y hace referencia a las proporciones, la simetría y el pulido del diamante.

Un diamante con una buena talla permitirá dirigir toda la luz que refleja a través de su corona, consiguiendo su máximo brillo y resplandor. En cambio, si la profundidad del diamante es escasa o excesiva, hará que la luz se escape por los lados o por la parte inferior del diamante.

CLARITY (PUREZA)


La “Clarity” es la característica que indica la pureza de un diamante al hacer referencia a la presencia o ausencia de imperfecciones o inclusiones naturales que puedan encontrarse en éste. Cuantas menos inclusiones haya en el diamante, mayor será la cantidad de luz que lo pueda atravesar y más bello será su destello.

Muchas veces estas inclusiones son tan pequeñas que sólo son visibles con un microscopio o con una lupa de 10X. 

El IDC ha adoptado la siguiente escala para la clasificación de la pureza, según las inclusiones que se puedan observar a través de la corona:

· IF: No se encuentran inclusiones internas en el diamante después de haber sido analizado por un experto con una lupa de 10X.

· VVS1: Muy muy pequeña inclusión interna que un experto puede encontrar difícilmente con una lupa de 10X.

· VVS2: Muy muy pequeñas inclusiones internas que un experto puede encontrar difícilmente con una lupa de 10X.

· VS1: Muy pequeña inclusión interna que un experto puede encontrar con mediana dificultad con una lupa de 10X.

· VS2: Muy pequeñas inclusiones internas que un experto puede encontrar con mediana dificultad con una lupa de 10X.

· S1: Pequeña inclusión que un experto puede encontrar muy fácilmente con una lupa de 10X.

· S2: Pequeñas inclusiones que un experto puede encontrar muy fácilmente con una lupa de 10X.

· I1: Inclusión que se ve a simple vista a través de la corona.

· I2: Varias inclusiones que se ven a simple vista y que disminuyen el brillo del diamante.

· I3: Varias inclusiones que se ven a simple vista, que disminuyen el brillo del diamante y que además pueden afectar a la estructura del diamante provocando su posible rotura.

Todos los diamantes que utilizo para realizar mis joyas tienen una pureza de VVS1 a VS2.

COLOR (COLOR)


El “Color” es una de las características más importantes de un diamante ya que cuanto más incoloro sea (transparente), mejor será su brillo y por lo tanto más valioso.

La graduación del color de los diamantes la realiza un experto por comparación con piedras patrón IDC, y se clasifican desde “D” (incoloro, el mejor grado) hasta “Z” (más amarillento).

Todos los diamantes que utilizo en mis colecciones tienen un grado de color que va desde “D” a “H”.

También existen diamantes naturales de color azul, rosa, rojo, amarillo, negro, verde, etc. Estos diamantes denominados “Fancy” son muy escasos, y cuanto más intenso sea su color más elevado es su precio.